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¿QUÉ ES UN SINDICATO? ¿QUE HACEN LOS SINDICATOS? ¿CÓMO FUNCIONAN? |
What is a union?
What do unions do? How do they work? |
Los artículos de esta página vienen por la mayoría de un librito, Por qué los sindicatos son buenos para usted y su familia,por Harry Kelber y publicado por Corporate Campaign, Inc. en un una serie denominado The Labor Educator. Para más información acerca de este librito en español, contácte al Corporate Campaign, Inc. |
Most of the articles linked to on this page are reprinted with permission from the Spansih translation of a booklet, Why Unions Are Good for You and Your Family, written by Harry Kelber and published by Corporate Campaign, Inc. as part of a series entitled, The Labor Educator. To order a copy of the booklet in either Spanish or English, contact Corporate Campaign, Inc. |
| Otros
recursos sobre los hechos
básicos de los sindicatos:
del LIBRO DE CONTACTO DE LOS SINDICATOS DE LOS OFICIOS DE CONSTRUCCIÓN
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Other
resources on basic facts about unions:
from the Building Trades Organizing Contact Book
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POR QUÉ LOS SINDICATOS SON BUENOS PARA USTED Y SU FAMILIA por
Harry Kelber Cómo los sindicatos lo ayudan a usted y a su familia arriba Vamos a
comenzar hablando de dinero. Este es
un hecho contundente del cual usted podría no estar al tanto: los
miembros de los sindicatos o las uniones ganan mucho más dinero que los trabajadores que no pertenecen a sindicatos--aun haciendo
el mismo tipo de trabajo. ¿Cuanto
más? La diferencia asciende
a un promedio de $160 dólares semanales.
Anualmente, la ventaja salarial de los sindicados suma una buena
cantidad de dinero: $8,320 dólares.
Estas cifras provienen del ultimo reporte (1998) del Departamento
de Estadísticas Laborales. La
diferencia salarial entre las minorías étnicas sindicadas y las no
sindicadas es, para no decir mucho, impresionante: entre 40 y 50 por
ciento. A los afroamericanos, la ventaja económica de pertenecer a
un sindicato les representa $180 semanales, mientras que a los
trabajadores hispanos les proporciona $190 más por semana.
El salario semanal de las mujeres sindicadas es, aproximadamente,
$166 más que el de aquellas que no pertenecen a ninguna unión. Ya
trabaje en una empresa manufacturera o de servicios, sea obrero o
profesional, viejo, joven o de edad mediana, no hay duda de que usted
estará mucho mejor si se une a un sindicato.
Hay más de 16.2 millones de trabajadores que son miembros de
sindicatos y que ahora se encuentran disfrutando los beneficios que les
proporciona el carnet de membresía de una de estas uniones. El dinero
extra que proviene de un contrato negociado por un sindicato es, en
verdad, bienvenido por la familia promedio que tiene ya suficientes
dificultades para cubrir la alimentación, los gastos de luz, gas y teléfono,
los recibos de la hipoteca de la casa, de las mensualidades del auto o de
un aparato eléctrico, y la educación de los hijos. Mucho más que un salario mayor arriba Un
sindicato provee a la familia más que dinero adicional.
Los miembros de las uniones disfrutan de vacaciones pagadas más
largas y de más días de fiesta, que a su vez les dan tiempo libre para
pasarlo con sus seres queridos. Están
cubiertos por planes de salud y planes médicos que los protegen de las
enormes cuentas de los médicos y hospitales en caso de una enfermedad
seria. Los sindicatos también negocian pensiones pagadas por los
empleadores, las cuales proveen soporte financiero para sus miembros
cuando se retiran después de largos años de trabajo.
Muchas uniones proporcionan becas universitarias para los hijos de
sus miembros. Usted
debe saber que, en términos monetarios, el valor de los muchos beneficios
de los sindicados es casi el doble del valor de lo que los empleados no
sindicados reciben. Esos
beneficios significan mucho para los trabajadores y sus familias. Los salarios y los beneficios están protegidos legalmente arriba Lo que es
especialmente importante acerca de estos valiosos beneficios, es que
pertenecen a cada miembro del sindicato como un derecho legal que consta
en un contrato escrito, firmado por el empleador y el sindicato. En
cambio, los pocos beneficios que los trabajadores no sindicados reciben de
una compañía les pueden ser arrebatados en cualquier momento por la
decisión unilateral de la gerencia de esa empresa; y no hay nada que los
trabajadores puedan hacer al respecto, excepto dejar el empleo y buscar
otro, donde probablemente serán objeto del mismo trato injusto.
Es un hecho que muchos trabajadores aprenden la lección muy tarde:
sin un sindicato, usted se encuentra impotente. Protección
contra el trato injusto y abusivo
arriba
Un
contrato sindical contiene también estipulaciones para proteger a los
empleados contra varias clases de conductas injustificadas por parte del
empleador. Provee un proceso
de queja que asume cualquier reclamo que los trabajadores pudieran tener
contra la gerencia, sea éste por el uso de lenguaje abusivo por parte de
un supervisor, condiciones inseguras de trabajo, favoritismo, discriminación
por sexo o raza, acciones disciplinarias injustificadas o despidos. Como
trabajador en una compañía con sindicato, usted no tendría que
confrontar a su jefe para pedir un aumento salarial merecido u otro
beneficio al cual usted se considerara con derecho, ni arriesgarse a una
negativa virulenta o a la posibilidad de ser despedido.
Después de que usted le comunica las mejoras que desea, el
negociador o la negociadora del sindicato hace la solicitud por y para
usted y los otros empleados a través de negociaciones colectivas con la
gerencia. Por supuesto, usted
puede esperar un mejor acuerdo si el sindicato, con su equipo adiestrado,
el respaldo de sus miembros y sus recursos legales y financieros, maneja
las negociaciones, que si usted trata de actuar por su cuenta. La
seguridad laboral es a prioridad número uno entre las preocupaciones
de los
sindicatos
arriba Es un
hecho cruel de nuestro sistema económico que no importa que tan buen
trabajador sea usted, o por cuanto tiempo le haya sido fiel a la compañía
o al centro gubernamental donde trabaja.
Siempre hay un temor persistente de que podría perder su empleo.
Su medio de ganarse la vida le podría ser arrebatado, quizás
cuando usted menos lo espera, por diferentes razones: el empleador ha
decidido reubicar su negocio a otro estado o en el extranjero donde puede
reducir los costos de mano de obra; un invento tecnológico elimina su
posición; su compañía se une con otra y reducen la fuerza laboral; o
quizás su empleador ha decidido que puede contratar gente más joven que
trabajan más horas y más arduamente por menos salario.
De hecho, puede despedirlo sin darle ninguna razón.
Si es un poco compasivo, quizás considere darle alguna compensación
por despido. Su empleador
quiere que usted se vaya tranquilo, sin discusiones ni quejas. Si usted
es un empleado del gobierno, también tiene buenas razones para sentirse
inseguro. Usted puede ser víctima
de enormes cortes presupuestarios, despidos de personal, privatización de
su empleo, cambios en la estructura burocrática o de la decisión de su
jefe. Piense en los cientos de miles de trabajadores que creían tener
empleos seguros hasta cuando decidieran jubilarse, pero que un día se
enteraron de que los de arriba habían tomado la decisión de eliminar sus
puestos. Si usted ha dedicado
diez, veinte, o más años de su vida en ese trabajo y tiene más de
cuarenta años, el ser despedido por la razón que sea le puede resultar
devastador. Casi
todos los días, una u otra compañía anuncia que va a reducir sus
empleados para disminuir sus gastos en mano de obra. ¿Qué tal si su
nombre estuviese en esa lista negra? ¡Caramba, en verdad usted necesita un sindicato! arriba Su deseo
de seguridad laboral es otra buena razón para pertenecer a un sindicato,
porque estas organizaciones laborales dan una prioridad real a la protección
de los empleos de sus miembros. Este
asunto figura de manera prominente en las negociaciones laborales, en las
cuales el sindicato lucha para que en los contratos de trabajo aparezca
explícita la protección de los empleos existentes mientras el acuerdo
esté vigente. Los
empleadores que insisten en los despidos están obligados a avisar al
sindicato con tiempo de antelación.
En tales casos, las uniones ofrecen alternativas que podrían
prevenir o reducir el número de empleados a ser despedidos, incluyendo
una jubilación temprana favorable o un plan de reducción.
Los representantes sindicales se aseguran de que los empleados
despedidos reciban completa la compensación por despido, a la cual tienen
derecho de acuerdo al contrato, y que además está basada en sus años de
servicio a la compañía. Y
en caso de que la empresa vuelva a funcionar, un contrato laboral requerirá
que los trabajadores despedidos sean los primeros en recuperar sus
empleos. Si usted alguna vez
vive la desafortunada experiencia de ser despedido, ¿no le parece
oportuno tener un sindicato a su lado dispuesto a pelear por usted? Antigüedad prevalece sobre favoritismo arriba En el
caso de que no puedan evitarse los despidos, se requerirá que la gerencia
respete la estipulación de antigüedad del contrato sindical. Esto significa que la compañía no puede escoger a los que
va a despedir, sino que debe cumplir con las cláusulas de antigüedad,
según las cuales los despidos se limitarán a aquellos con la menor
cantidad de años de servicio. Esta
provisión reduce la discriminación y el favoritismo.
Bajo el sistema de antigüedad, los años que usted ha trabajado
duro para la compañía tienen algún valor; la compañía no puede
despedirlo a usted y reemplazarlo con un recién llegado que tiene un
sueldo mas bajo que el suyo. La
gerencia tiene menos oportunidades de favorecer a sus consentidos,
especialmente en tiempos de despidos. Finalmente,
la oficina de empleos de la unión, que se mantiene al día con las
ofertas de trabajo disponibles en las otras industrias sindicadas, puede
ayudar a los despedidos a buscar otro trabajo.
Cuando esté desempleado y se sienta solo y deprimido, verá que es
bueno pertenecer a un sindicato que hace todo lo que puede para servir sus
intereses. Los
sindicatos luchan con el congreso por sus necesidades
arriba
Con una
red de decenas de miles de sindicatos a través del país, el movimiento
laboral trabaja por una legislación que mejore el bienestar de los
trabajadores y de sus familias. Las
organizaciones laborales conducen compañías vigorosas para mejorar y
extender el seguro de salud, la educación y el cuidado de los niños,
viviendas accesibles, entrenamiento laboral y otras necesidades
importantes. Los
sindicatos norteamericanos han jugado un papel decisivo en el aumento del
sueldo mínimo para beneficiar a todos los trabajadores con sueldos bajos,
imponiéndose a la fuerte oposición de un Congreso controlado por los
Republicanos. Sin duda, los
sindicatos son los amigos más fuertes y de mayor confianza que los
trabajadores tienen. Al tanto
de lo que está pasando en el Congreso y la Casa Blanca, los sindicatos lo
mantienen informado de los asuntos de actualidad y de los candidatos
durante época de elecciones. Los
sindicatos actúan como guardianes que protegen sus intereses.
Si usted está interesado en la política los sindicatos le ofrecen
muchas oportunidades de estar activo en las campañas electorales. Los
sindicatos luchan para proteger su seguridad en el trabajo
arriba
Una de
las principales preocupaciones de los sindicatos es la protección de la
salud y seguridad de sus miembros en sus lugares de trabajo. En 1970, a través de sus esfuerzos y por encima de la
oposición de los empleadores, los sindicatos presionaron al congreso a
promulgar la Ley de Seguridad Laboral y de Salud (en inglés Occupational
Safety and Health Act (OSHA)) y, desde entonces han ejercido
presión para hacer de los lugares de trabajo de la nación espacios más
sanos y seguros. ¿Sabia
usted que un promedio de 17 personas mueren diariamente a causa de los
peligros de sus lugares de trabajo? Y
eso no es todo. El Consejo
Nacional de Seguridad reporta que 3.6 millones de trabajadores sufren
lesiones que los incapacitan para continuar en sus trabajos, y que les
cuestan billones de dólares en pérdidas de salarios y gastos médicos. Obviamente
usted está mejor cuando tiene un sindicato que lo defienden de
condiciones de trabajo peligrosas, y no cuando depende de un empleador
cuya principal preocupación es mantenerlo trabajando con los mínimos
costos de operación. Los sindicatos juegan un papel constructivo en las
comunidades
arriba
Los
sindicatos no limitan sus actividades a los problemas del pan de cada día
de los trabajadores. También
proveen asistencia a sindicados y no-sindicados con problemas personales
y/o familiares y son un recurso valioso para sus comunidades. Una red de
miles de representantes sindicales trabaja con la "United Way,"
la Cruz Roja Norteamericana y tras asociaciones de ayuda que ofrecen una
variedad de servicios sociales a personas necesitadas en muchas ciudades.
Proveen comida, cuidado de la salud, empleos, vivienda y ayuda
financiera, así como también consejo sobre alcoholismo, drogadicción y
problemas familiares. La AFL-CIO, por ejemplo, tiene un Departamento de
Servicios a la Comunidad cuyos empleados a tiempo completo trabajan en una
gama de problemas personales y comunitarios.
Patrocinan programas de entrenamiento de cientos de consejeros
sindicales para ayudar a la gente con problemas, y les proveen de las
facilidades y los servicios que necesitan. Los
trabajadores sindicales responden frecuentemente a daños causados por
huracanes, inundaciones, incendios forestales y otros desastres naturales,
no sólo con fondos económicos para las víctimas, sino también con
voluntarios que ayudan a reparar. Cuando
grupos racistas incendiaron iglesias afroamericanas en el Sur, los
sindicatos proveyeron dinero y mano de obra para ayudar a reconstruirlas. A pesar
de cualquier defecto que algunos sindicatos pudieran tener, la organización
de los trabajadores ha sido una fuerza moral en nuestra nación y la
campeona que ha peleado con más consistencia por las necesidades de las
familias trabajadoras. ¿Quiénes
son las personas que hablan mal de los sindicatos?
Los
primeros en la lista de los que odian a los sindicatos, son esos
empleadores tacaños que lo tratan como si fuese su propiedad desde que
toma el empleo hasta que decide abandonarlo.
Pero hasta empleadores amables y considerados pueden estar
totalmente en contra de los sindicatos, y no es difícil darse cuenta del
porqué. Básicamente, es un
asunto de dinero, de mucho dinero. Si
no hay un sindicato que abogue por usted, a la compañía se le hace más
fácil mantener su salario y sus beneficios mucho más bajo de lo que
usted merece. Y mientras
menos le paguen, el pastel se hace mayor para los dueños. Pero
también es un asunto de poder. En
una compañía no sindicada, los empleadores tienen el control absoluto.
Pueden despedir y contratar a su antojo.
Disponen los salarios y las condiciones de trabajo; y si usted
piensa que éstos no son justos, el único derecho que tiene es el de
renunciar. Deciden quien
obtiene ascensos y a quienes degradan de sus posiciones; y nadie puede
pararlos de favorecer a sus predilectos. Determinan no solo el horario de trabajo diario, sino las
vacaciones, los días de fiesta y los permisos por enfermedad, manteniéndolos
al mínimo y a su conveniencia. Deciden
si las quejas de los trabajadores son o no justificadas; y sería mejor
para usted que no cuestionara las decisiones de ellos. No
obstante, se entiende, aunque no sea loable, que los empleadores ofrezcan
resistencia a una campana organizada por un sindicato.
Ellos saben que sus empleados tienen el derecho legal de hacerse
miembros de una unión, pero la gerencia hará hasta lo imposible para
evitarlo. Gastarán miles de
dólares en abogados caros y en "asesores" que se especializan
en romper las uniones. Harán
todo lo posible para asustar a los empleados, hasta el punto de despedir
ilegalmente a los "revoltosos," para vencer al sindicato. (Más
adelante expondremos algunas de sus marrullerías.)
Frecuentemente, tratan de hacerle creer que ellos lo están
haciendo esto para su beneficio. Los
medios de comunicación tratan de crear un clima anti-sindical
arriba
Las
cadenas periodísticas nacionales y las redes más importantes de radio y
televisión usan sus privilegios de "libertad de palabra" para
ser cómplices del temario antisindicalista de los Grandes Negocios. Lo hacen por dos razones que también son beneficiosas para
ellos. Primero, ellos también
son Grandes Negocios. Se
necesitan muchos millones de dólares para ser dueño y operar un diario,
una estación de radio o un canal de televisión.
Los medios de comunicación tienen fuertes motivaciones para usar
sus habilidades periodísticas en contra de los sindicatos, especialmente
dentro de sus mismas industries de comunicación. En
segundo lugar, los medios de comunicación escritos y electrónicos
dependen económicamente, casi por completo, de las corporaciones que
gastan mucho dinero para publicar sus anuncios en ellos. ¿Se imaginan que
ellos pueden ser objetivos en una disputa laboral que involucre a uno de
sus grandes patrocinadores? Los
medios de comunicación tienen permiso total para manipular las noticias y
así alimentar prejuicios públicos contra los sindicatos, especialmente
en situaciones críticas. Lo
logran con la selección de las histories y la manera como las presentan. Es
bastante común en escritores de editoriales y comentaristas de noticias
criticar los defectos de los sindicatos e ignorar sus logros.
Los lideres sindicales rara vez tienen la oportunidad de responder
a los ataques contra ellos y los sindicatos, ni tampoco se les ofrece el
mismo tiempo que se les da a sus atacantes.
Casi nunca, los animadores de shows, quienes están muy conscientes
de dónde provienen sus entradas económicas, invitan a organizadores
sindicales a hablar en sus programas. ¿Cuándo
ha escuchado usted a los medios de comunicación defender el derecho legal
de los trabajadores de pertenecer a un sindicato? El congreso presta atención a los grupos de presión de los grandes negociantes Cada vez
que usted oye algún miembro del congreso protestando a voz en grito sobre
cómo "La gran fuerza laboral" debe ser refrenada antes de que
los "jefes sindicales" destruyan la economía de la nación, las
probabilidades son de que esté actuando como vocero de "Corporate
America." No es un
secreto que las corporaciones más grandes del país contribuyen con
enormes cantidades de dinero con los candidatos de los partidos demócrata
y republicano para sus campañas presidenciales.
La manera como lo ven es como si las elecciones fueran carreras de
caballos que ellos no pueden perder.
Y usted puede estar seguro de que quienquiera que gane estará
obligado para con estas corporaciones que contribuyeron. Las
corporaciones desarrollan sus fuertes ligaduras a estos legisladores no sólo
con sus donaciones durante las campañas, sino también con el
ofrecimiento de incentives irresistibles como altos pagos por dar
conferencias, viajes gratis, fiestas lujosas, fines de semana para jugar
golf y la oportunidad de codearse con industriales y financieros de
renombre. Con seguridad el congreso le presta oídos a los grupos de mayor
presión de la banca, el petróleo, los seguros, bienes raíces, contratos
militares y otras industries. Generalmente,
los grandes negociantes obtienen del congreso lo que quieren: exenciones
de impuestos, subsidios, presupuestos para la investigación, y una
variedad de favores especiales que llegan a alcanzar la legislación. Se
registra en los datos históricos, que las corporaciones más poderosas
del país se han opuesto a cada propuesta de legislación social
importante que beneficia a los trabajadores, desde la prohibición de
trabajo de los niños, a la Compensación al Trabajador y seguro de
desempleo, hasta el Seguro Social, "Medicare" y
"Medicaid." ¿Podría imaginarse lo que le estaría pasando a
los cerca de 45 millones de jubilados e inhabilitados que ahora dependen
de sus cheques del Seguro Social si la fuerza de trabajo organizada no
hubiera peleado duro para ganar esa legislación histórica? Una de
las cosas que "Corporate America"
más quiere, es una “atmósfera libre de sindicatos," y está
presionando al congreso para que los debilite, socavando las leyes
laborales que han estado vigentes por más de 60 años. ¿Piensa que ellos
quieren eliminar los sindicatos para beneficiarlo a usted? Cómo
los empleadores tratan de quitarle sus derechos
arriba
Qué
bueno y justo seria si los empleadores se mantuvieran neutrales y
permitieran a sus trabajadores decidir por ellos mismos si quieren o no
pertenecer a un sindicato. Después
de todo, nadie interfiere cuando los empleadores deciden unirse a
asociaciones de comerciantes o de industriales para su beneficio mutuo. Desafortunadamente,
las compañías que están en contra de los sindicatos no juegan limpio
cuando se trata de sindicatos. Pelearán
con uñas y dientes y no se detendrán ante ningún gasto para vencer una
campaña organizada por un sindicato.
Los especialistas foráneos al conflicto les proveen de un plan
estratégico de doble filo (persuasión e intimidación) para alcanzar sus
objetivos. En el
momento en que una compañía se da cuenta de que un sindicalista está
presente, entran en alerta roja. Se
instruye a los jefes a poner atención a cómo los miembros de sus equipos
de trabajo se están comportando y a tener conversaciones individuales con
cada uno de ellos para advertirles de los muchos riesgos envueltos en
pertenecer a un sindicato. Se
ponen en la búsqueda de potenciales "cabecillas." Usan secuaces
de la compañía para descubrir empleados en pro de los sindicatos y
reportar toda conducta sospechosa a la gerencia. Pero el
gran ataque real contra el sindicato viene cuando lo invitan a una reunión
de todos los empleados para ofrecerle las opiniones de la gerencia al
respecto. Generalmente se
hace durante las horas de trabajo y se sirven refrigerios para que se
retaje y se ponga de buen humor. Estas
son reuniones de verdaderos "cautivos," ya que usted no tiene
otra alternativa que asistir y escuchar lo que la gerencia tiene que
decirle. Y, por supuesto,
ellos no van a invitar a un sindicalista para que usted pueda escuchar los
dos lados del asunto antes de tomar su propia decisión. Ellos echan mano a todos sus recursos para intimidarlo arriba Aquí le
presentarnos algunas de las cosas que ellos les dirán para persuadirlo de
rehuirle a los sindicatos: ·
"Nos
oponemos a los sindicatos. No
queremos que un grupo de extraños venga aquí a decimos cómo manejar
nuestra compañía. Por el
bien de ustedes y el nuestro, no dejaremos que esto suceda." ·
"El
sindicato no está interesado en ustedes.
Todo lo que ellos quieren es su contribución monetaria para que
los dirigentes puedan darse la gran vida con buenos salarios, autos caros
y cosas lujosas." ·
"Cuando
se mete en un sindicato, usted no tiene ningún derecho. Ellos pueden
aumentar su contribución monetaria y hacerle cualquier otro descuento de
su pago cada vez que quieran." ·
"El
sindicato puede forzarlo a hacer una huelga, aún cuando usted no lo
desee. Las huelgas pueden
durar semanas y meses y mientras tanto usted no cobrará su salario.
No permita verse en esa situación." (La persona de la compañía
que le está diciendo esto podría mostrarle recortes de periódicos de
huelgas que han durado un par de años). ·
"Alistarse
en un sindicato puede involucrarlo en actos de violencia, ya que eso es lo
que casi siempre pasa en las huelgas. ¿Quiere usted correr el riesgo de
verse lesionado y sin sueldo?" (La gerencia podría mostrarle un
video de un enfrentamiento entre huelguistas y rompe-huelgas o entre
huelguistas y guardias de seguridad). ·
"Muchos
sindicatos están controlados por personas que hacen negocios deshonestos
y que están vinculadas a la mafia. Es
peligroso asociarse con estos criminales." (Le enseñarán recortes
de noticias con representantes sindicales condenados a prisión). ·
"Cuando
firma una tarjeta de autorización de un sindicato, usted podría estar dándole
al sindicato mucho poder sobre su vida.
Al contrario de lo que el sindicato le dice, su tarjeta de cuota
mensual no es secreta." ·
"Todo
lo que el sindicato puede hacer es promesas.
Es la compañía y no el sindicato la que le provee de un salario,
y dada la remota posibilidad de que tengamos que negociar con ellos,
nosotros no estamos en la obligación de darle nada al sindicato." Bienvenidos a nuestra compañía: "una familia feliz" arriba En estas
reuniones generalmente hay uno de la gerencia actuando como el bueno de la
película. Les hablará
amablemente acerca de cómo usted y sus compañeros de trabajo son
miembros valiosos de la familia que forma la compañía.
Admitirá: "No somos perfectos; hemos cometido nuestros
errores (Pero no dirá cuáles). Probablemente,
le escuchará decir: "Queremos que sepan que nuestra puerta está
abierta. Si alguien tiene algún
problema, sea bienvenido" (Si es inteligente, usted mantendrá para
sus adentros cualquier queja seria contra la compañía). Por
supuesto, no admitirán ninguna pregunta ni ningún comentario de los
asistentes. No se expondrán
a ser avergonzados por ningún empleado que esté a favor de los
sindicatos. Después
de escuchar este bombardeo de argumentos anti-sindicales, se entiende que
salga de la reunión en estado de shock. A menos que escuche fuertes
razones en contra de esos argumentos, su interés por afiliarse a un
sindicato se habrá ido a pique. Tiene
razón de estar asustado. Casi
siempre, las compañías llevan aún más lejos sus ataques contra las
uniones. Envían una carta a
los hogares de los empleados dejándole saber, con todo detalle, al cónyuge
y a los otros miembros de la familiar todos los riesgos que
envuelve el pertenecer a un sindicato.
Es un milagro que los sindicatos puedan organizarse en tantas compañías
como lo hacen. Esto sucede
porque la verdad y los principios de la moralidad y la justicia están del
lado de las uniones. Algunos aspectos básicos sobre cómo funciona un sindicato arriba ¿Son
ciertas todas las cosas terribles que su empleador dice de los sindicatos?
Vamos a revisarlas. Es
claramente una tontería decir que un sindicato insiste en decirle a un
empleador cómo manejar su negocio. Por
supuesto, las uniones quieren que los empleadores sean competitivos y
lucrativos porque eso va en beneficio de todo el mundo.
Pero los sindicatos tienen una función válida: representar a los
trabajadores en asuntos vitales como sus salarios, beneficios y
condiciones de trabajo, y asegurarse de que tengan un lugar de trabajo
seguro y saludable. Los
oficiales sindicales no imponen, sino que negocian.
Hay un momento que provee la base para un acuerdo amigable: cuando
el empleador deja a un lado su terca negativa de no querer negociar con un
sindicato. En lo
fundamental, ¡Usted y sus compañeros de trabajo son el sindicato! Son ustedes y no la oficina central quienes deciden lo que
quieren negociar en el contrato. Ningún
contrato se pondrá en efecto, a menos que tenga su aprobación.
Lo que le molesta al empleador no son los que vienen de afuera,
sino los que están adentro como usted, quienes, desde ahora, tienen que
ser tratados con dignidad y respeto. La
cuota de pago al sindicato es la mejor inversión de un trabajador ¿Y qué
sobre la cuota al sindicato? Este
es un asunto del que a su empleador le encanta hablar para hacerle creer
que está muy preocupado por su bienestar.
En primer lugar, usted no paga ninguna cuota hasta que el contrato
esté firmado y usted esté disfrutando de sus beneficios. La cuota
sindical es, generalmente, el uno por ciento de su sueldo mensual.
El dinero se usa para cubrir los costos básicos de operar una
oficina central, para pagarle a los empleados, conducir actividades
organizativas y legislativas y para servir a los miembros.
Sus cuotas ayudan a construir un sindicato más fuerte que pueda
trabajar más efectivamente a su favor, especialmente en el momento de la
contratación. Usted está
acostumbrado a comprar seguros de vehículos, seguros contra fuegos y
seguros de salud. Son gastos,
pero valen la protección y la tranquilidad mental que le dan. El dinero de su cuota es un seguro de trabajo: usted obtiene
un contrato negociado que hace ilegal que un empleador rebaje su salario,
sus beneficios y sus condiciones de trabajo. La verdad sobre las huelgas arriba Los
empleadores tratan de asustarlo sacando a relucir el fantasma de unas
huelgas en las que usted no recibirá su pago por meses o quizás más
tiempo. En realidad, el número
de paros (huelgas y cierres) que envuelven 1,000 o más trabajadores ha
descendido de manera constante de 424 en 1974 a solo 34 en 1998.
En la mayoría de estos casos, las huelgas se hicieron después de
esperas largas y frustrantes durante las cuales los empleadores no
quisieron negociar en buena fe o se negaron del todo a negociar. Pero, más
importante aún, no se puede convocar una huelga a menos que usted y sus
compañeros de trabajo la aprueben. Esto
se hace a través de un voto secreto. Cuando
hay violencia en las huelgas, casi siempre es causada por maleantes
pagados y guardias de seguridad armados que actúan para romper los
piquetes. A veces también
algunos trabajadores atacan físicamente a los rompe-huelgas que ]es
quitan sus trabajos. No habrá
necesidad de violencia de ninguna de las partes si los empleadores se
sentaran a la mesa de negociaciones en buena fe.
Además, usted y sus compañeros de trabajo pueden tomar ]as
precauciones necesarias contra la violencia. ¿Y
qué de la corrupción en los sindicatos?
arriba No sería
realista creer que entre los 300,000 dirigentes sindicales de la nación
no hay algunas manzanas podridas que traicionarían su deber y cometerían
actos delictivos para su beneficio personal.
Los delincuentes de cualquier tipo deben ser apresados y juzgados
con todo el peso de la ley, sean líderes sindicales, políticos,
banqueros, corredores de la bolsa, hombres de negocio o quienesquiera.
Debe destacarse que el gobierno requiere que los funcionarios sindicales
le presenten reportes financieros periódicos.
Hace algunos años, el Departamento de Justicia de los Estados
Unidos revisó 350,000 reportes financieros de 50,000 organizaciones
laborales en un período de cinco años, y solo encontró 261 dirigentes
condenados, menos de un décimo del uno por ciento (0.07%). Dos tercios de
los culpados por malversación de fondos robaron sumas de no más de
$10,000 y, en algunos casos, de menos de $1,000.
De acuerdo a la empresa Surety Company of America, una de las compañías
de finanzas más importantes, hay un número mucho más bajo de casos de
malversación de fondos entre los dirigentes sindicales que entre los
banqueros, ejecutivos de negocio y funcionarios gubernamentales. ¿Y por
qué vamos a permitir que se difame a todo el movimiento de la fuerza
laboral por los delitos de unos cuantos? ¿Ganan
sueldos exorbitantes los lideres sindicales?
arriba
El
salario de los dirigentes sindicales varia, dependiendo de sus
responsabilidades, del tamaño de la organización, de los sueldos de sus
miembros y del estado de la tesorería del sindicato.
Para recibir un incremento salarial, los dirigentes tienen que
obtener la aprobación de la membresía en una reunión ordinaria de la
unión, generalmente, después de la recomendación de la junta ejecutiva.
Tenemos que admitir que hay líderes sindicales cuyas ganancias y
privilegios son excesivos, pero también debemos admitir que hay un sinnúmero
de ellos dispuestos a trabajar por menos de lo que pueden ganar en la
industria privada, porque creen en la misión de los sindicatos. Los
dirigentes sindicales, especialmente los organizadores, trabajan,
frecuentemente, doce horas al día y durante los fines de semana (sin
ganar un centavo en horas extras), porque siempre hay problemas que exigen
atención inmediata. Es un
trabajo agotador, muchas veces frustrante y duro, no solo para ellos, sino
también para sus familiares. Los
buenos merecen un buen pago. Sin
embargo, lo importante es darse cuenta de que, al determinarse el sueldo
de un dirigente, los miembros del sindicato tienen la última palabra. ¿Son
En muchos
sentidos, los sindicatos son mucho más democráticos que las
instituciones políticas, industriales, educacionales o religiosas. Los
derechos de sus miembros están garantizados no sólo en sus
constituciones y reglamentos, sino por el gobierno federal.
La Ley Landrum-Griffin (1959) contiene una "declaración de
derechos" para miembros de los sindicatos que incluye estipulaciones
de libertad de palabra, reuniones ordinarias, elecciones justas, protección
contra multas y expulsiones y otras salvaguardas democráticas.
Los sindicatos tienen que publicar reportes financieros detallados
que incluyan los salarios y los gastos de los dirigentes sindicales. Las cuotas no pueden aumentarse ni las tasas recaudarse sin
el consentimiento de los miembros. Como
organizaciones democráticas, los sindicatos juegan un papel importante en
el mejoramiento de la vida de las mujeres trabajadoras. Más de un tercio
de los miembros de las uniones en los Estados Unidos son mujeres.
Los sindicatos están en una posición privilegiada para ayudar a
las madres, porque pueden lograr concesiones importantes para ellas en la
mesa de negociaciones. Estas pueden incluir el auspicio conjunto de los trabajadores
y la administración de hogares de cuidado diario; horas de trabajo
flexibles para madres con niños pequeños; un fondo para el cuidado de niños
costeado por el empleador; el pago de niñeras ocasionales para las señoras
que tengan que trabajar horas extras y otros beneficios. Cada vez
más, las mujeres están ganando posiciones como líderes sindicales.
Una de los tres dirigentes principales de la AFL-CIO es una mujer,
Linda Chávez-Thompson, quien sirve como vice-presidenta ejecutiva.
Las mujeres tienen altas posiciones en unas 90 juntas laborales de
condados y ciudades y en innumerables locales sindicales a través de la
nación. Sus roles e
influencia en el movimiento de la fuerza laboral han sido vigorizados por
las actividades de la Coalición de Mujeres Trabajadoras Sindicales (CLUW,
por sus siglas en inglés). Esta
organización está fuertemente comprometida con la igualdad racial y el
50% de su liderazgo y su membresía está compuesto de minorías. Los
sindicados afroamericanos representan, aproximadamente, el 20 por ciento
de la membresía del AFL-CIO, y los trabajadores hispanos, cerca del 10
por ciento. Ellos han
obtenido posiciones de liderazgo en muchos sindicatos, incluyendo aquellos
de oficinas gubernamentales y de servicios hospitalarios, de transportación
e industriales, donde representan una gran parte de la fuerza laboral. Los
sindicatos han organizado trabajadores asiático-americanos explotados en
fábricas de ropa, tiendas de alimentos y restaurantes de New York y de la
Costa Oeste. También están
al frente de la campaña para remediar las condiciones intolerables en las
que los trabajadores agrícolas mexicanos laboran arduamente. Más que
ninguna otra institución, el movimiento norteamericano de la fuerza
laboral tiene un record relevante de promoción de los intereses de todos
los trabajadores, sin importar raza, color, sexo, credo, nacionalidad u
orientación sexual. Muchos
sindicatos nacionales e internacionales tienen departamentos de derechos
civiles y humanos que operan para proteger a los trabajadores contra la
discriminación racial y sexual y cualquier otro tratamiento abusivo. Cuando los rompe-sindicatos intentan ponerse difíciles arriba Si el
sindicato se mantiene ganando miembros, a pesar de la propaganda negativa
de la compañía, la gerencia puede echar mano de medidas más severas,
desafiadas para aterrorizar a sus empleados.
Su arma más eficaz es despedir a los trabajadores que están a
favor de los sindicatos, valiéndose de cualquier pretexto insulso.
Si esto sucede, el sindicato tiene una estrategia con muchos ángulos
para obligar al empleador a devolverle su empleo a esos trabajadores. Además
de la acción legal, el sindicato estigmatizará la compañía ante los
medios de comunicación y la comunidad y ante sus clientes y
suministradores como una violadora de la ley.
Llevará el caso de restitución de los empleos a organizaciones de
derechos civiles, lideres religiosos y funcionarios gubernamentales.
El sindicato tiene recursos suficientes para continuar su campaña,
a todo lo largo y lo ancho, indefinidamente, hasta que esos trabajadores
sean reinstaurados en sus puestos con pago retroactivo. Los
empleadores, normalmente, se reservan el derecho de despedir a cualquier
empleado que ellos quieran botar, por cualquier o sin ninguna razón, pero
no cuando tienen que vérselas con un sindicato. Los
sindicatos han hecho más por el pueblo norteamericano y han recibido
menos reconocimiento por sus esfuerzos que ninguna otra institución en
nuestra nación. Como hemos
dicho, han jugado un papel importante en la aprobación de, prácticamente,
cada una de las legislaciones sociales que directa e indirectamente
benefician a la familia trabajador. Si
nuestro país va a ser restaurado a una economía saludable para toda su
gente y sus muchas enfermedades sociales van a ser eliminadas, necesitamos
sindicatos más fuertes, no más débiles.
Y aquí es cuando usted entra en juego. Ahora es el momento de ver su futuro arriba Mientras
la economía global continúe desarrollándose, todos nosotros vamos a
tener mayores dificultades defendiendo nuestros empleos y niveles de vida.
Las corporaciones multinacionales van a continuar acortando su
fuerza de trabajo en nombre de la competitividad.
Y nos dicen que, a menos que reduzcamos nuestros salarios y
beneficios, estaremos a un nivel demasiado alto para el mercado de trabajo
global. Así que,
¿qué vamos a hacer al respecto? Con
una sola mano, usted no está en capacidad de luchar.
Lo único real que le queda es unirse a un sindicato junto a otros
trabajadores que están en el mismo aprieto que usted. De manera que con su fuerza conjunta, estarán una posición
mejor para defender sus derechos a trabajos y vidas decentes.
Debe dar ese paso no solo por usted, sino también por sus hijos y
los que vendrán después de ellos. Siéntase
seguro que las uniones son permanentes.
No importa lo que digan sus detractores.
Los sindicatos han prosperado durante los buenos tiempos, y han
sobrevivido los tiempos malos. Por
más de un siglo, los sindicatos han luchado para acabar con la explotación
del obrero, contra la jornada de 12 horas, y contra la labor infantil. Sus
esfuerzos contribuyeron al nacimiento de una clase media mayor en los
Estados Unidos. Los
sindicatos no permitirán que "Corporate
America" nos retrocede a esos tiempos inhumanos.
Y cuentan con que usted se una en esta importantísima campaña por
justicia económica y social. |