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¿QUÉ ES UN  SINDICATO? 

¿QUE HACEN LOS SINDICATOS?      

¿CÓMO FUNCIONAN?      

What is a union? 

What do unions do? 

How do they work?

Los artículos de esta página vienen por la mayoría de un librito, Por qué los sindicatos son buenos para usted y su familia,por Harry Kelber y publicado por Corporate Campaign, Inc. en un una serie denominado The Labor Educator. 

Para más información acerca de este librito en español, contácte al  Corporate Campaign, Inc.

Most of the articles linked to on this page are reprinted with permission from the Spansih translation of a  booklet, Why Unions Are Good for You and Your Family, written by Harry Kelber and published by Corporate Campaign, Inc. as part of a series entitled, The Labor Educator.  To order a copy of the booklet in either Spanish or English, contact Corporate Campaign, Inc.
Cómo los sindicatos lo ayudan a usted y a su familia  How unions help you and your family
Mucho más que un salario mayor Much more than a better wage
Los salarios y los beneficios están protegidos legalmente Wages and benefits are legally protected
Protección contra el trato injusto y abusivo Protection against unfair/abusive treatment
¿Son democráticos los sindicatos? Are unions democratic?
La seguridad laboral es a prioridad número uno entre los sindicatos Union security is a number one priority for unions.
¡Caramba, en verdad usted necesita un sindicato! Damn, you really need a union!
Antigüedad prevalece sobre favoritismo Seniority prevails over favoritism
Los sindicatos luchan con el congreso por sus necesidades Unions struggle in congress for your needs
Los sindicatos luchan para proteger su seguridad en el trabajo Unions fight to protect your safety on the job.
Los sindicatos juegan un papel constructivo en las comunidades Unions play a constructive role in the community.
Cómo los empleadores tratan de quitarle sus derechos How employers try to get rid of your rights
Algunos aspectos básicos sobre cómo funciona un sindicato Some basic aspects of how a union works
La cuota de pago al sindicato es la mejor inversión de un trabajador Union dues are a worker{s best investment 
La verdad sobre las huelgas The truth about strikes
Otros recursos sobre los hechos básicos de los sindicatos: 

del    LIBRO DE CONTACTO DE LOS SINDICATOS DE LOS OFICIOS DE CONSTRUCCIÓN

  • El Sindicato              

  • Cuotas, Iniciaciones, y Fondos 

  • Contratos

  • Negociaciones

Other resources on basic facts about unions:

from the Building Trades Organizing Contact Book

  • The Union
  • Dues, Initiation Fees, and Funds
  • Contracts
  • Negotiations

POR QUÉ LOS SINDICATOS SON BUENOS PARA USTED Y SU FAMILIA

por Harry Kelber

Cómo los sindicatos lo ayudan a usted y a su familia       arriba     

Vamos a comenzar hablando de dinero.

Este es un hecho contundente del cual usted podría no estar al tanto: los miembros de los sindicatos o las uniones ganan mucho más dinero que  los trabajadores que no pertenecen a sindicatos--aun haciendo el mismo tipo de trabajo.

¿Cuanto más?  La diferencia asciende a un promedio de $160 dólares semanales.  Anualmente, la ventaja salarial de los sindicados suma una buena cantidad de dinero: $8,320 dólares.  Estas cifras provienen del ultimo reporte (1998) del Departamento de Estadísticas Laborales.

La diferencia salarial entre las minorías étnicas sindicadas y las no sindicadas es, para no decir mucho, impresionante: entre 40 y 50 por ciento.  A los afroamericanos, la ventaja económica de pertenecer a un sindicato les representa $180 semanales, mientras que a los trabajadores hispanos les proporciona $190 más por semana.  El salario semanal de las mujeres sindicadas es, aproximadamente, $166 más que el de aquellas que no pertenecen a ninguna unión.

Ya trabaje en una empresa manufacturera o de servicios, sea obrero o profesional, viejo, joven o de edad mediana, no hay duda de que usted estará mucho mejor si se une a un sindicato.  Hay más de 16.2 millones de trabajadores que son miembros de sindicatos y que ahora se encuentran disfrutando los beneficios que les proporciona el carnet de membresía de una de estas uniones.

El dinero extra que proviene de un contrato negociado por un sindicato es, en verdad, bienvenido por la familia promedio que tiene ya suficientes dificultades para cubrir la alimentación, los gastos de luz, gas y teléfono, los recibos de la hipoteca de la casa, de las mensualidades del auto o de un aparato eléctrico, y la educación de los hijos.

Mucho más que un salario mayor                                       arriba    

Un sindicato provee a la familia más que dinero adicional.  Los miembros de las uniones disfrutan de vacaciones pagadas más largas y de más días de fiesta, que a su vez les dan tiempo libre para pasarlo con sus seres queridos.  Están cubiertos por planes de salud y planes médicos que los protegen de las enormes cuentas de los médicos y hospitales en caso de una enfermedad seria.  Los sindicatos también negocian pensiones pagadas por los empleadores, las cuales proveen soporte financiero para sus miembros cuando se retiran después de largos años de trabajo.  Muchas uniones proporcionan becas universitarias para los hijos de sus miembros.

Usted debe saber que, en términos monetarios, el valor de los muchos beneficios de los sindicados es casi el doble del valor de lo que los empleados no sindicados reciben.  Esos beneficios significan mucho para los trabajadores y sus familias.

Los salarios y los beneficios están protegidos legalmente     arriba    

Lo que es especialmente importante acerca de estos valiosos beneficios, es que pertenecen a cada miembro del sindicato como un derecho legal que consta en un contrato escrito, firmado por el empleador y el sindicato.

En cambio, los pocos beneficios que los trabajadores no sindicados reciben de una compañía les pueden ser arrebatados en cualquier momento por la decisión unilateral de la gerencia de esa empresa; y no hay nada que los trabajadores puedan hacer al respecto, excepto dejar el empleo y buscar otro, donde probablemente serán objeto del mismo trato injusto.  Es un hecho que muchos trabajadores aprenden la lección muy tarde: sin un sindicato, usted se encuentra impotente.

Protección contra el trato injusto y abusivo                        arriba    

Un contrato sindical contiene también estipulaciones para proteger a los empleados contra varias clases de conductas injustificadas por parte del empleador.  Provee un proceso de queja que asume cualquier reclamo que los trabajadores pudieran tener contra la gerencia, sea éste por el uso de lenguaje abusivo por parte de un supervisor, condiciones inseguras de trabajo, favoritismo, discriminación por sexo o raza, acciones disciplinarias injustificadas o despidos.

Como trabajador en una compañía con sindicato, usted no tendría que confrontar a su jefe para pedir un aumento salarial merecido u otro beneficio al cual usted se considerara con derecho, ni arriesgarse a una negativa virulenta o a la posibilidad de ser despedido.  Después de que usted le comunica las mejoras que desea, el negociador o la negociadora del sindicato hace la solicitud por y para usted y los otros empleados a través de negociaciones colectivas con la gerencia.  Por supuesto, usted puede esperar un mejor acuerdo si el sindicato, con su equipo adiestrado, el respaldo de sus miembros y sus recursos legales y financieros, maneja las negociaciones, que si usted trata de actuar por su cuenta. 

La seguridad laboral es a prioridad número uno entre las preocupaciones de los sindicatos                                                                                                                         arriba     

Es un hecho cruel de nuestro sistema económico que no importa que tan buen trabajador sea usted, o por cuanto tiempo le haya sido fiel a la compañía o al centro gubernamental donde trabaja.  Siempre hay un temor persistente de que podría perder su empleo.  Su medio de ganarse la vida le podría ser arrebatado, quizás cuando usted menos lo espera, por diferentes razones: el empleador ha decidido reubicar su negocio a otro estado o en el extranjero donde puede reducir los costos de mano de obra; un invento tecnológico elimina su posición; su compañía se une con otra y reducen la fuerza laboral; o quizás su empleador ha decidido que puede contratar gente más joven que trabajan más horas y más arduamente por menos salario.  De hecho, puede despedirlo sin darle ninguna razón.  Si es un poco compasivo, quizás considere darle alguna compensación por despido.  Su empleador quiere que usted se vaya tranquilo, sin discusiones ni quejas.

Si usted es un empleado del gobierno, también tiene buenas razones para sentirse inseguro.  Usted puede ser víctima de enormes cortes presupuestarios, despidos de personal, privatización de su empleo, cambios en la estructura burocrática o de la decisión de su jefe. Piense en los cientos de miles de trabajadores que creían tener empleos seguros hasta cuando decidieran jubilarse, pero que un día se enteraron de que los de arriba habían tomado la decisión de eliminar sus puestos.  Si usted ha dedicado diez, veinte, o más años de su vida en ese trabajo y tiene más de cuarenta años, el ser despedido por la razón que sea le puede resultar devastador.

Casi todos los días, una u otra compañía anuncia que va a reducir sus empleados para disminuir sus gastos en mano de obra. ¿Qué tal si su nombre estuviese en esa lista negra?

¡Caramba, en verdad usted necesita un sindicato!                  arriba    

Su deseo de seguridad laboral es otra buena razón para pertenecer a un sindicato, porque estas organizaciones laborales dan una prioridad real a la protección de los empleos de sus miembros.  Este asunto figura de manera prominente en las negociaciones laborales, en las cuales el sindicato lucha para que en los contratos de trabajo aparezca explícita la protección de los empleos existentes mientras el acuerdo esté vigente.  Los empleadores que insisten en los despidos están obligados a avisar al sindicato con tiempo de antelación.  En tales casos, las uniones ofrecen alternativas que podrían prevenir o reducir el número de empleados a ser despedidos, incluyendo una jubilación temprana favorable o un plan de reducción.  Los representantes sindicales se aseguran de que los empleados despedidos reciban completa la compensación por despido, a la cual tienen derecho de acuerdo al contrato, y que además está basada en sus años de servicio a la compañía.  Y en caso de que la empresa vuelva a funcionar, un contrato laboral requerirá que los trabajadores despedidos sean los primeros en recuperar sus empleos.  Si usted alguna vez vive la desafortunada experiencia de ser despedido, ¿no le parece oportuno tener un sindicato a su lado dispuesto a pelear por usted?

Antigüedad prevalece sobre favoritismo                                arriba    

En el caso de que no puedan evitarse los despidos, se requerirá que la gerencia respete la estipulación de antigüedad del contrato sindical.  Esto significa que la compañía no puede escoger a los que va a despedir, sino que debe cumplir con las cláusulas de antigüedad, según las cuales los despidos se limitarán a aquellos con la menor cantidad de años de servicio.  Esta provisión reduce la discriminación y el favoritismo.  Bajo el sistema de antigüedad, los años que usted ha trabajado duro para la compañía tienen algún valor; la compañía no puede despedirlo a usted y reemplazarlo con un recién llegado que tiene un sueldo mas bajo que el suyo.  La gerencia tiene menos oportunidades de favorecer a sus consentidos, especialmente en tiempos de despidos.

Finalmente, la oficina de empleos de la unión, que se mantiene al día con las ofertas de trabajo disponibles en las otras industrias sindicadas, puede ayudar a los despedidos a buscar otro trabajo.  Cuando esté desempleado y se sienta solo y deprimido, verá que es bueno pertenecer a un sindicato que hace todo lo que puede para servir sus intereses.

Los sindicatos luchan con el congreso por sus necesidades         arriba   

Con una red de decenas de miles de sindicatos a través del país, el movimiento laboral trabaja por una legislación que mejore el bienestar de los trabajadores y de sus familias.  Las organizaciones laborales conducen compañías vigorosas para mejorar y extender el seguro de salud, la educación y el cuidado de los niños, viviendas accesibles, entrenamiento laboral y otras necesidades importantes.

Los sindicatos norteamericanos han jugado un papel decisivo en el aumento del sueldo mínimo para beneficiar a todos los trabajadores con sueldos bajos, imponiéndose a la fuerte oposición de un Congreso controlado por los Republicanos.  Sin duda, los sindicatos son los amigos más fuertes y de mayor confianza que los trabajadores tienen.  Al tanto de lo que está pasando en el Congreso y la Casa Blanca, los sindicatos lo mantienen informado de los asuntos de actualidad y de los candidatos durante época de elecciones.  Los sindicatos actúan como guardianes que protegen sus intereses.  Si usted está interesado en la política los sindicatos le ofrecen muchas oportunidades de estar activo en las campañas electorales.

Los sindicatos luchan para proteger su seguridad en el trabajo       arriba

Una de las principales preocupaciones de los sindicatos es la protección de la salud y seguridad de sus miembros en sus lugares de trabajo.  En 1970, a través de sus esfuerzos y por encima de la oposición de los empleadores, los sindicatos presionaron al congreso a promulgar la Ley de Seguridad Laboral y de Salud (en inglés Occupational Safety and Health Act (OSHA)) y, desde entonces han ejercido presión para hacer de los lugares de trabajo de la nación espacios más sanos y seguros.

¿Sabia usted que un promedio de 17 personas mueren diariamente a causa de los peligros de sus lugares de trabajo?  Y eso no es todo.  El Consejo Nacional de Seguridad reporta que 3.6 millones de trabajadores sufren lesiones que los incapacitan para continuar en sus trabajos, y que les cuestan billones de dólares en pérdidas de salarios y gastos médicos.

Obviamente usted está mejor cuando tiene un sindicato que lo defienden de condiciones de trabajo peligrosas, y no cuando depende de un empleador cuya principal preocupación es mantenerlo trabajando con los mínimos costos de operación.

Los sindicatos juegan un papel constructivo en las comunidades   arriba   

Los sindicatos no limitan sus actividades a los problemas del pan de cada día de los trabajadores.  También proveen asistencia a sindicados y no-sindicados con problemas personales y/o familiares y son un recurso valioso para sus comunidades. Una red de miles de representantes sindicales trabaja con la "United Way," la Cruz Roja Norteamericana y tras asociaciones de ayuda que ofrecen una variedad de servicios sociales a personas necesitadas en muchas ciudades.  Proveen comida, cuidado de la salud, empleos, vivienda y ayuda financiera, así como también consejo sobre alcoholismo, drogadicción y problemas familiares. La AFL-CIO, por ejemplo, tiene un Departamento de Servicios a la Comunidad cuyos empleados a tiempo completo trabajan en una gama de problemas personales y comunitarios.  Patrocinan programas de entrenamiento de cientos de consejeros sindicales para ayudar a la gente con problemas, y les proveen de las facilidades y los servicios que necesitan.

Los trabajadores sindicales responden frecuentemente a daños causados por huracanes, inundaciones, incendios forestales y otros desastres naturales, no sólo con fondos económicos para las víctimas, sino también con voluntarios que ayudan a reparar.  Cuando grupos racistas incendiaron iglesias afroamericanas en el Sur, los sindicatos proveyeron dinero y mano de obra para ayudar a reconstruirlas.

A pesar de cualquier defecto que algunos sindicatos pudieran tener, la organización de los trabajadores ha sido una fuerza moral en nuestra nación y la campeona que ha peleado con más consistencia por las necesidades de las familias trabajadoras.

¿Quiénes son las personas que hablan mal de los sindicatos?               arriba

Los primeros en la lista de los que odian a los sindicatos, son esos empleadores tacaños que lo tratan como si fuese su propiedad desde que toma el empleo hasta que decide abandonarlo.  Pero hasta empleadores amables y considerados pueden estar totalmente en contra de los sindicatos, y no es difícil darse cuenta del porqué.  Básicamente, es un asunto de dinero, de mucho dinero.  Si no hay un sindicato que abogue por usted, a la compañía se le hace más fácil mantener su salario y sus beneficios mucho más bajo de lo que usted merece.  Y mientras menos le paguen, el pastel se hace mayor para los dueños.

Pero también es un asunto de poder.  En una compañía no sindicada, los empleadores tienen el control absoluto.  Pueden despedir y contratar a su antojo.  Disponen los salarios y las condiciones de trabajo; y si usted piensa que éstos no son justos, el único derecho que tiene es el de renunciar.  Deciden quien obtiene ascensos y a quienes degradan de sus posiciones; y nadie puede pararlos de favorecer a sus predilectos.  Determinan no solo el horario de trabajo diario, sino las vacaciones, los días de fiesta y los permisos por enfermedad, manteniéndolos al mínimo y a su conveniencia.  Deciden si las quejas de los trabajadores son o no justificadas; y sería mejor para usted que no cuestionara las decisiones de ellos.

No obstante, se entiende, aunque no sea loable, que los empleadores ofrezcan resistencia a una campana organizada por un sindicato.  Ellos saben que sus empleados tienen el derecho legal de hacerse miembros de una unión, pero la gerencia hará hasta lo imposible para evitarlo.  Gastarán miles de dólares en abogados caros y en "asesores" que se especializan en romper las uniones.  Harán todo lo posible para asustar a los empleados, hasta el punto de despedir ilegalmente a los "revoltosos," para vencer al sindicato. (Más adelante expondremos algunas de sus marrullerías.)  Frecuentemente, tratan de hacerle creer que ellos lo están haciendo esto para su beneficio.

Los medios de comunicación tratan de crear un clima anti-sindical        arriba   

Las cadenas periodísticas nacionales y las redes más importantes de radio y televisión usan sus privilegios de "libertad de palabra" para ser cómplices del temario antisindicalista de los Grandes Negocios.  Lo hacen por dos razones que también son beneficiosas para ellos.  Primero, ellos también son Grandes Negocios.  Se necesitan muchos millones de dólares para ser dueño y operar un diario, una estación de radio o un canal de televisión.  Los medios de comunicación tienen fuertes motivaciones para usar sus habilidades periodísticas en contra de los sindicatos, especialmente dentro de sus mismas industries de comunicación.

En segundo lugar, los medios de comunicación escritos y electrónicos dependen económicamente, casi por completo, de las corporaciones que gastan mucho dinero para publicar sus anuncios en ellos. ¿Se imaginan que ellos pueden ser objetivos en una disputa laboral que involucre a uno de sus grandes patrocinadores?

Los medios de comunicación tienen permiso total para manipular las noticias y así alimentar prejuicios públicos contra los sindicatos, especialmente en situaciones críticas.  Lo logran con la selección de las histories y la manera como las presentan.

Es bastante común en escritores de editoriales y comentaristas de noticias criticar los defectos de los sindicatos e ignorar sus logros.  Los lideres sindicales rara vez tienen la oportunidad de responder a los ataques contra ellos y los sindicatos, ni tampoco se les ofrece el mismo tiempo que se les da a sus atacantes.  Casi nunca, los animadores de shows, quienes están muy conscientes de dónde provienen sus entradas económicas, invitan a organizadores sindicales a hablar en sus programas.

¿Cuándo ha escuchado usted a los medios de comunicación defender el derecho legal de los trabajadores de pertenecer a un sindicato?

El congreso presta atención a los grupos de presión de los grandes negociantes

  Cada vez que usted oye algún miembro del congreso protestando a voz en grito sobre cómo "La gran fuerza laboral" debe ser refrenada antes de que los "jefes sindicales" destruyan la economía de la nación, las probabilidades son de que esté actuando como vocero de "Corporate America."

No es un secreto que las corporaciones más grandes del país contribuyen con enormes cantidades de dinero con los candidatos de los partidos demócrata y republicano para sus campañas presidenciales.  La manera como lo ven es como si las elecciones fueran carreras de caballos que ellos no pueden perder.  Y usted puede estar seguro de que quienquiera que gane estará obligado para con estas corporaciones que contribuyeron.

Las corporaciones desarrollan sus fuertes ligaduras a estos legisladores no sólo con sus donaciones durante las campañas, sino también con el ofrecimiento de incentives irresistibles como altos pagos por dar conferencias, viajes gratis, fiestas lujosas, fines de semana para jugar golf y la oportunidad de codearse con industriales y financieros de renombre. Con seguridad el congreso le presta oídos a los grupos de mayor presión de la banca, el petróleo, los seguros, bienes raíces, contratos militares y otras industries.  Generalmente, los grandes negociantes obtienen del congreso lo que quieren: exenciones de impuestos, subsidios, presupuestos para la investigación, y una variedad de favores especiales que llegan a alcanzar la legislación.

Se registra en los datos históricos, que las corporaciones más poderosas del país se han opuesto a cada propuesta de legislación social importante que beneficia a los trabajadores, desde la prohibición de trabajo de los niños, a la Compensación al Trabajador y seguro de desempleo, hasta el Seguro Social, "Medicare" y "Medicaid." ¿Podría imaginarse lo que le estaría pasando a los cerca de 45 millones de jubilados e inhabilitados que ahora dependen de sus cheques del Seguro Social si la fuerza de trabajo organizada no hubiera peleado duro para ganar esa legislación histórica?

Una de las cosas que "Corporate America" más quiere, es una “atmósfera libre de sindicatos," y está presionando al congreso para que los debilite, socavando las leyes laborales que han estado vigentes por más de 60 años. ¿Piensa que ellos quieren eliminar los sindicatos para beneficiarlo a usted?

Cómo los empleadores tratan de quitarle sus derechos                  arriba         

Qué bueno y justo seria si los empleadores se mantuvieran neutrales y permitieran a sus trabajadores decidir por ellos mismos si quieren o no pertenecer a un sindicato.  Después de todo, nadie interfiere cuando los empleadores deciden unirse a asociaciones de comerciantes o de industriales para su beneficio mutuo.

Desafortunadamente, las compañías que están en contra de los sindicatos no juegan limpio cuando se trata de sindicatos.  Pelearán con uñas y dientes y no se detendrán ante ningún gasto para vencer una campaña organizada por un sindicato.  Los especialistas foráneos al conflicto les proveen de un plan estratégico de doble filo (persuasión e intimidación) para alcanzar sus objetivos.

En el momento en que una compañía se da cuenta de que un sindicalista está presente, entran en alerta roja.  Se instruye a los jefes a poner atención a cómo los miembros de sus equipos de trabajo se están comportando y a tener conversaciones individuales con cada uno de ellos para advertirles de los muchos riesgos envueltos en pertenecer a un sindicato.  Se ponen en la búsqueda de potenciales "cabecillas." Usan secuaces de la compañía para descubrir empleados en pro de los sindicatos y reportar toda conducta sospechosa a la gerencia.

Pero el gran ataque real contra el sindicato viene cuando lo invitan a una reunión de todos los empleados para ofrecerle las opiniones de la gerencia al respecto.  Generalmente se hace durante las horas de trabajo y se sirven refrigerios para que se retaje y se ponga de buen humor.  Estas son reuniones de verdaderos "cautivos," ya que usted no tiene otra alternativa que asistir y escuchar lo que la gerencia tiene que decirle.  Y, por supuesto, ellos no van a invitar a un sindicalista para que usted pueda escuchar los dos lados del asunto antes de tomar su propia decisión.

Ellos echan mano a todos sus recursos para intimidarlo     arriba         

Aquí le presentarnos algunas de las cosas que ellos les dirán para persuadirlo de rehuirle a los sindicatos:

·                    "Nos oponemos a los sindicatos.  No queremos que un grupo de extraños venga aquí a decimos cómo manejar nuestra compañía.  Por el bien de ustedes y el nuestro, no dejaremos que esto suceda."

·                    "El sindicato no está interesado en ustedes.  Todo lo que ellos quieren es su contribución monetaria para que los dirigentes puedan darse la gran vida con buenos salarios, autos caros y cosas lujosas."

·                    "Cuando se mete en un sindicato, usted no tiene ningún derecho. Ellos pueden aumentar su contribución monetaria y hacerle cualquier otro descuento de su pago cada vez que quieran."

·                    "El sindicato puede forzarlo a hacer una huelga, aún cuando usted no lo desee.  Las huelgas pueden durar semanas y meses y mientras tanto usted no cobrará su salario.  No permita verse en esa situación." (La persona de la compañía que le está diciendo esto podría mostrarle recortes de periódicos de huelgas que han durado un par de años).

·                    "Alistarse en un sindicato puede involucrarlo en actos de violencia, ya que eso es lo que casi siempre pasa en las huelgas. ¿Quiere usted correr el riesgo de verse lesionado y sin sueldo?" (La gerencia podría mostrarle un video de un enfrentamiento entre huelguistas y rompe-huelgas o entre huelguistas y guardias de seguridad).

·                    "Muchos sindicatos están controlados por personas que hacen negocios deshonestos y que están vinculadas a la mafia.  Es peligroso asociarse con estos criminales." (Le enseñarán recortes de noticias con representantes sindicales condenados a prisión).

·                    "Cuando firma una tarjeta de autorización de un sindicato, usted podría estar dándole al sindicato mucho poder sobre su vida.  Al contrario de lo que el sindicato le dice, su tarjeta de cuota mensual no es secreta."

·                    "Todo lo que el sindicato puede hacer es promesas.  Es la compañía y no el sindicato la que le provee de un salario, y dada la remota posibilidad de que tengamos que negociar con ellos, nosotros no estamos en la obligación de darle nada al sindicato."

Bienvenidos a nuestra compañía: "una familia feliz"           arriba         

En estas reuniones generalmente hay uno de la gerencia actuando como el bueno de la película.  Les hablará amablemente acerca de cómo usted y sus compañeros de trabajo son miembros valiosos de la familia que forma la compañía.  Admitirá: "No somos perfectos; hemos cometido nuestros errores (Pero no dirá cuáles).  Probablemente, le escuchará decir: "Queremos que sepan que nuestra puerta está abierta.  Si alguien tiene algún problema, sea bienvenido" (Si es inteligente, usted mantendrá para sus adentros cualquier queja seria contra la compañía).

Por supuesto, no admitirán ninguna pregunta ni ningún comentario de los asistentes.  No se expondrán a ser avergonzados por ningún empleado que esté a favor de los sindicatos.

Después de escuchar este bombardeo de argumentos anti-sindicales, se entiende que salga de la reunión en estado de shock. A menos que escuche fuertes razones en contra de esos argumentos, su interés por afiliarse a un sindicato se habrá ido a pique.  Tiene razón de estar asustado.

Casi siempre, las compañías llevan aún más lejos sus ataques contra las uniones.  Envían una carta a los hogares de los empleados dejándole saber, con todo detalle, al cónyuge  y a los otros miembros de la familiar todos los riesgos que envuelve el pertenecer a un sindicato.  Es un milagro que los sindicatos puedan organizarse en tantas compañías como lo hacen.  Esto sucede porque la verdad y los principios de la moralidad y la justicia están del lado de las uniones.

Algunos aspectos básicos sobre cómo funciona un sindicato             arriba

¿Son ciertas todas las cosas terribles que su empleador dice de los sindicatos?  Vamos a revisarlas.

Es claramente una tontería decir que un sindicato insiste en decirle a un empleador cómo manejar su negocio.  Por supuesto, las uniones quieren que los empleadores sean competitivos y lucrativos porque eso va en beneficio de todo el mundo.  Pero los sindicatos tienen una función válida: representar a los trabajadores en asuntos vitales como sus salarios, beneficios y condiciones de trabajo, y asegurarse de que tengan un lugar de trabajo seguro y saludable.  Los oficiales sindicales no imponen, sino que negocian.  Hay un momento que provee la base para un acuerdo amigable: cuando el empleador deja a un lado su terca negativa de no querer negociar con un sindicato.

En lo fundamental, ¡Usted y sus compañeros de trabajo son el sindicato!  Son ustedes y no la oficina central quienes deciden lo que quieren negociar en el contrato.  Ningún contrato se pondrá en efecto, a menos que tenga su aprobación.  Lo que le molesta al empleador no son los que vienen de afuera, sino los que están adentro como usted, quienes, desde ahora, tienen que ser tratados con dignidad y respeto.

La cuota de pago al sindicato es la mejor inversión de un trabajador      arriba

¿Y qué sobre la cuota al sindicato?  Este es un asunto del que a su empleador le encanta hablar para hacerle creer que está muy preocupado por su bienestar.  En primer lugar, usted no paga ninguna cuota hasta que el contrato esté firmado y usted esté disfrutando de sus beneficios.

La cuota sindical es, generalmente, el uno por ciento de su sueldo mensual.  El dinero se usa para cubrir los costos básicos de operar una oficina central, para pagarle a los empleados, conducir actividades organizativas y legislativas y para servir a los miembros.  Sus cuotas ayudan a construir un sindicato más fuerte que pueda trabajar más efectivamente a su favor, especialmente en el momento de la contratación.

Usted está acostumbrado a comprar seguros de vehículos, seguros contra fuegos y seguros de salud.  Son gastos, pero valen la protección y la tranquilidad mental que le dan.  El dinero de su cuota es un seguro de trabajo: usted obtiene un contrato negociado que hace ilegal que un empleador rebaje su salario, sus beneficios y sus condiciones de trabajo.

La verdad sobre las huelgas                                                      arriba         

Los empleadores tratan de asustarlo sacando a relucir el fantasma de unas huelgas en las que usted no recibirá su pago por meses o quizás más tiempo.  En realidad, el número de paros (huelgas y cierres) que envuelven 1,000 o más trabajadores ha descendido de manera constante de 424 en 1974 a solo 34 en 1998.  En la mayoría de estos casos, las huelgas se hicieron después de esperas largas y frustrantes durante las cuales los empleadores no quisieron negociar en buena fe o se negaron del todo a negociar.

Pero, más importante aún, no se puede convocar una huelga a menos que usted y sus compañeros de trabajo la aprueben.  Esto se hace a través de un voto secreto.

Cuando hay violencia en las huelgas, casi siempre es causada por maleantes pagados y guardias de seguridad armados que actúan para romper los piquetes.  A veces también algunos trabajadores atacan físicamente a los rompe-huelgas que ]es quitan sus trabajos.  No habrá necesidad de violencia de ninguna de las partes si los empleadores se sentaran a la mesa de negociaciones en buena fe.  Además, usted y sus compañeros de trabajo pueden tomar ]as precauciones necesarias contra la violencia.

¿Y qué de la corrupción en los sindicatos?                                    arriba         

No sería realista creer que entre los 300,000 dirigentes sindicales de la nación no hay algunas manzanas podridas que traicionarían su deber y cometerían actos delictivos para su beneficio personal.  Los delincuentes de cualquier tipo deben ser apresados y juzgados con todo el peso de la ley, sean líderes sindicales, políticos, banqueros, corredores de la bolsa, hombres de negocio o quienesquiera. Debe destacarse que el gobierno requiere que los funcionarios sindicales le presenten reportes financieros periódicos.  Hace algunos años, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos revisó 350,000 reportes financieros de 50,000 organizaciones laborales en un período de cinco años, y solo encontró 261 dirigentes condenados, menos de un décimo del uno por ciento (0.07%). Dos tercios de los culpados por malversación de fondos robaron sumas de no más de $10,000 y, en algunos casos, de menos de $1,000.  De acuerdo a la empresa Surety Company of America, una de las compañías de finanzas más importantes, hay un número mucho más bajo de casos de malversación de fondos entre los dirigentes sindicales que entre los banqueros, ejecutivos de negocio y funcionarios gubernamentales. ¿Y por qué vamos a permitir que se difame a todo el movimiento de la fuerza laboral por los delitos de unos cuantos?

¿Ganan sueldos exorbitantes los lideres sindicales?                        arriba          

El salario de los dirigentes sindicales varia, dependiendo de sus responsabilidades, del tamaño de la organización, de los sueldos de sus miembros y del estado de la tesorería del sindicato.  Para recibir un incremento salarial, los dirigentes tienen que obtener la aprobación de la membresía en una reunión ordinaria de la unión, generalmente, después de la recomendación de la junta ejecutiva.  Tenemos que admitir que hay líderes sindicales cuyas ganancias y privilegios son excesivos, pero también debemos admitir que hay un sinnúmero de ellos dispuestos a trabajar por menos de lo que pueden ganar en la industria privada, porque creen en la misión de los sindicatos.

Los dirigentes sindicales, especialmente los organizadores, trabajan, frecuentemente, doce horas al día y durante los fines de semana (sin ganar un centavo en horas extras), porque siempre hay problemas que exigen atención inmediata.  Es un trabajo agotador, muchas veces frustrante y duro, no solo para ellos, sino también para sus familiares.

Los buenos merecen un buen pago.  Sin embargo, lo importante es darse cuenta de que, al determinarse el sueldo de un dirigente, los miembros del sindicato tienen la última palabra.

¿Son democráticos los sindicatos?                                              arriba    

En muchos sentidos, los sindicatos son mucho más democráticos que las instituciones políticas, industriales, educacionales o religiosas. Los derechos de sus miembros están garantizados no sólo en sus constituciones y reglamentos, sino por el gobierno federal.  La Ley Landrum-Griffin (1959) contiene una "declaración de derechos" para miembros de los sindicatos que incluye estipulaciones de libertad de palabra, reuniones ordinarias, elecciones justas, protección contra multas y expulsiones y otras salvaguardas democráticas.  Los sindicatos tienen que publicar reportes financieros detallados que incluyan los salarios y los gastos de los dirigentes sindicales.  Las cuotas no pueden aumentarse ni las tasas recaudarse sin el consentimiento de los miembros.

Como organizaciones democráticas, los sindicatos juegan un papel importante en el mejoramiento de la vida de las mujeres trabajadoras. Más de un tercio de los miembros de las uniones en los Estados Unidos son mujeres.  Los sindicatos están en una posición privilegiada para ayudar a las madres, porque pueden lograr concesiones importantes para ellas en la mesa de negociaciones.  Estas pueden incluir el auspicio conjunto de los trabajadores y la administración de hogares de cuidado diario; horas de trabajo flexibles para madres con niños pequeños; un fondo para el cuidado de niños costeado por el empleador; el pago de niñeras ocasionales para las señoras que tengan que trabajar horas extras y otros beneficios.

Cada vez más, las mujeres están ganando posiciones como líderes sindicales.  Una de los tres dirigentes principales de la AFL-CIO es una mujer, Linda Chávez-Thompson, quien sirve como vice-presidenta ejecutiva.  Las mujeres tienen altas posiciones en unas 90 juntas laborales de condados y ciudades y en innumerables locales sindicales a través de la nación.  Sus roles e influencia en el movimiento de la fuerza laboral han sido vigorizados por las actividades de la Coalición de Mujeres Trabajadoras Sindicales (CLUW, por sus siglas en inglés).  Esta organización está fuertemente comprometida con la igualdad racial y el 50% de su liderazgo y su membresía está compuesto de minorías.

Los sindicados afroamericanos representan, aproximadamente, el 20 por ciento de la membresía del AFL-CIO, y los trabajadores hispanos, cerca del 10 por ciento.  Ellos han obtenido posiciones de liderazgo en muchos sindicatos, incluyendo aquellos de oficinas gubernamentales y de servicios hospitalarios, de transportación e industriales, donde representan una gran parte de la fuerza laboral.

Los sindicatos han organizado trabajadores asiático-americanos explotados en fábricas de ropa, tiendas de alimentos y restaurantes de New York y de la Costa Oeste.  También están al frente de la campaña para remediar las condiciones intolerables en las que los trabajadores agrícolas mexicanos laboran arduamente.

Más que ninguna otra institución, el movimiento norteamericano de la fuerza laboral tiene un record relevante de promoción de los intereses de todos los trabajadores, sin importar raza, color, sexo, credo, nacionalidad u orientación sexual.  Muchos sindicatos nacionales e internacionales tienen departamentos de derechos civiles y humanos que operan para proteger a los trabajadores contra la discriminación racial y sexual y cualquier otro tratamiento abusivo.

Cuando los rompe-sindicatos intentan ponerse difíciles                  arriba         

Si el sindicato se mantiene ganando miembros, a pesar de la propaganda negativa de la compañía, la gerencia puede echar mano de medidas más severas, desafiadas para aterrorizar a sus empleados.  Su arma más eficaz es despedir a los trabajadores que están a favor de los sindicatos, valiéndose de cualquier pretexto insulso.  Si esto sucede, el sindicato tiene una estrategia con muchos ángulos para obligar al empleador a devolverle su empleo a esos trabajadores.

Además de la acción legal, el sindicato estigmatizará la compañía ante los medios de comunicación y la comunidad y ante sus clientes y suministradores como una violadora de la ley.  Llevará el caso de restitución de los empleos a organizaciones de derechos civiles, lideres religiosos y funcionarios gubernamentales.  El sindicato tiene recursos suficientes para continuar su campaña, a todo lo largo y lo ancho, indefinidamente, hasta que esos trabajadores sean reinstaurados en sus puestos con pago retroactivo.

Los empleadores, normalmente, se reservan el derecho de despedir a cualquier empleado que ellos quieran botar, por cualquier o sin ninguna razón, pero no cuando tienen que vérselas con un sindicato.

Los sindicatos han hecho más por el pueblo norteamericano y han recibido menos reconocimiento por sus esfuerzos que ninguna otra institución en nuestra nación.  Como hemos dicho, han jugado un papel importante en la aprobación de, prácticamente, cada una de las legislaciones sociales que directa e indirectamente benefician a la familia trabajador.

Si nuestro país va a ser restaurado a una economía saludable para toda su gente y sus muchas enfermedades sociales van a ser eliminadas, necesitamos sindicatos más fuertes, no más débiles.  Y aquí es cuando usted entra en juego.

Ahora es el momento de ver su futuro                                       arriba         

Mientras la economía global continúe desarrollándose, todos nosotros vamos a tener mayores dificultades defendiendo nuestros empleos y niveles de vida.  Las corporaciones multinacionales van a continuar acortando su fuerza de trabajo en nombre de la competitividad.  Y nos dicen que, a menos que reduzcamos nuestros salarios y beneficios, estaremos a un nivel demasiado alto para el mercado de trabajo global.

Así que, ¿qué vamos a hacer al respecto?  Con una sola mano, usted no está en capacidad de luchar.  Lo único real que le queda es unirse a un sindicato junto a otros trabajadores que están en el mismo aprieto que usted.  De manera que con su fuerza conjunta, estarán una posición mejor para defender sus derechos a trabajos y vidas decentes.  Debe dar ese paso no solo por usted, sino también por sus hijos y los que vendrán después de ellos.

Siéntase seguro que las uniones son permanentes.  No importa lo que digan sus detractores.  Los sindicatos han prosperado durante los buenos tiempos, y han sobrevivido los tiempos malos.  Por más de un siglo, los sindicatos han luchado para acabar con la explotación del obrero, contra la jornada de 12 horas, y contra la labor infantil. Sus esfuerzos contribuyeron al nacimiento de una clase media mayor en los Estados Unidos.  Los sindicatos no permitirán que "Corporate America" nos retrocede a esos tiempos inhumanos.  Y cuentan con que usted se una en esta importantísima campaña por justicia económica y social.

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